
La mujer de esta historia no tuvo una infancia fácil. Esto le
provocó depresión y pensamientos suicidas. Se sentía incómoda
con su cuerpo, por eso decidió vivir como transgénero, hasta
que conoció el Evangelio y decidió entregar su vida a
Cristo. y encontró la paz que tanto añoraba.
La mujer, cuyo nombre es Salina, creció en un hogar violento
con la sensación de no ser escuchada: “Ese vacío me hizo
actuar diferente a los demás. Anhelaba atención y, en la
preparatoria, tomé malas decisiones. Empecé a fumar con solo 13
años, desarrollé una adicción a la marihuana e incluso probé drogas
en un baile escolar. Hacía cualquier cosa por sentir algo, por no
tener que ser yo misma por un rato”, le contó al canal de YouTube
Jubilee.
Estas marcas la llevaron a vivir como una mujer transgénero.
Durante años, cubrió sus senos, usó testosterona y se identificó
como Jay. “Empecé a sentirme atraída por las mujeres. Esto
evolucionó en relaciones, una tras otra. No quería tener nada más
que ver con los hombres”, recordó.
Continuó: “Empecé a tomar testosterona. Mi voz se hizo más
grave, mi rostro se volvió más anguloso y empecé a cambiar,
tanto por dentro como por fuera”.
Sin embargo, seguía sintiéndose fuera de lugar: “No podía
mirarme al espejo sin llorar. Sentía que estaba viviendo mi
vida de la manera equivocada”.
Tiempo después, Salina conoció a una joven cristiana
que comenzó a compartir el Evangelio con ella. Durante ese tiempo,
su corazón se sintió atraído hacia el Señor.
“Ella me habló de Jesús: quién era y qué había hecho. Por
respeto a ella, comencé a escuchar, leer e investigar. Me prestó
una Biblia y, al leerla, sentí algo especial: la Palabra estaba
viva”, testificó Salina.
En casa de su amiga, Salina también participaba en
reuniones de oración con su familia: “Nunca antes había
experimentado algo así. Sentí una paz que desconocía. Así
que empecé a orar a solas, en la cama, por la noche”.
Una noche, después de ver un video de TikTok sobre el Espíritu
Santo, Salina decidió orar: “Dios, si eres real, ¿puedo recibir
también tu Espíritu? No sé exactamente qué significa, pero sé que
viene de Ti y lo quiero”. Minutos después sintió una oleada de
amor y paz que transformó su alma.
“En ese momento lo supe: Dios es real. Poco después, fui a la
iglesia por primera vez. Ese día me convertí”, declaró
Salina.
“Durante la oración, oí a Jesús decir: ‘Eres perfecta tal
como eres. Eres mi hija amada’. Eso me conmovió profundamente
y, sinceramente, también me confundió. Porque me llamó hija. Fue
difícil, porque no me sentía como una mujer”, añadió.
En las semanas siguientes, Salina buscó respuestas en la
oración: “Hablé mucho con Dios. Le pregunté: ‘¿Por qué dices esto,
Señor? ¿Por qué me pides esto a mí? Me siento como un hombre’. Pero
también sabía que Él era real y que su amor era mayor que
cualquier cosa que hubiera sentido jamás”.
Finalmente, decidió someterse y confiar en Jesús: “Le dije:
‘Dios, si tú dices que soy tu hija, entonces soy tu hija. Aunque
ahora no me sienta así, viviré como tal. Y creo que un día me
sentiré verdaderamente como una mujer’”.
Con el tiempo, experimentó un cambio profundo y llegó a ser
testigo de lo que Dios había hecho en su vida.
“Ahora me siento una mujer plena, llena del amor y la paz
de Dios. Jesús transformó mi vida por completo. Hoy sé lo que
significa ser mujer. No tiene nada que ver con cómo te vistes, sino
con quién eres por dentro: con alegría, bondad y amor”,
dijo.
Además de su transformación espiritual, Salina también
conoció al hombre con quien pronto se casará: “Me siento
mejor que nunca. Tengo alegría y paz en mi corazón”.
Leer más https://www.acontecercristiano.net/2025/11/mujer-transgenero-entrega-su-vida.html
