CONOCIENDO A DIOS COMO PADRE
En este tercer domingo del mes de Junio, se celebra en el Perú como en muchos países del mundo, el “Día del Padre”, con motivo de honrar a nuestro progenitor, que junto con el otro ser querido la madre, ha sido posible recibir el sustento de nuestra vida.
El concepto de padre viene a todos desde la infancia, cuya expresión se manifiesta cuando aprendemos hablar, por tanto forma parte del amor filial en la intimidad de la familia, que se constituye con el matrimonio de la pareja, del cual provienen los hijos.
Por todo lo alto, padre es una expresión divina, pues es el mensaje que trae Jesús a los hombres de Su Padre, que también es del cristiano que tiene a Dios por Padre, ya que la Biblia enseña que a todos los que recibieron serán llamados hijos de Dios, lo cual es sobrenatural, más allá del nacimiento natural.
Jesús nos revela el amor de Dios por todo lo creado, como una revelación, comparado al amor paternal de la tierra, como cabeza del hogar, protector, proveedor, perdonador, que toma las decisiones con autoridad y responsabilidad sobre su familia, sobretodo en la enseñanza de los principios divinos, recordemos siempre la Oración del Padre Nuestro.
Es el padre quien tiene también la responsabilidad de la enseñanza en la disciplina de sus hijos, que son refrendados por la madre, pero con profundo amor en el temor a Dios, consolándolos con gran ternura, y se regocija especialmente, cuando actúa con sabiduría para dar a sus hijos instrucciones personales.
El regocijo del padre no tiene límite, en la responsabilidad de la crianza y protección de la familia, reconociendo la bondad de Dios en nuestra existencia diaria guiados por la Biblia, que es la Palabra de Dios, única fuente de verdadera seguridad, no solamente para gobernar la familia, sino también para nuestra comunión personal.
CONOCIENDO A DIOS COMO PADRE es el privilegio más grande de todos en la tierra, del cual recibimos la vida y todo cuanto está a nuestro alcance por la creación expresada en la naturaleza, reconociendo su provisión, para nuestra protección, y sobre todo es un Padre perdonador, mediante la redención espiritual en Cristo por la Fe, y no por el intelectualismo de la época de grandes adelantos, pero que la sociedad sufre de un gran atraso al desconocer a Dios como Padre.
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