Despertamiento Espiritual
La frase feliz del Señor Presidente en su mensaje a la Nación, "Hace falta una reforma del alma, lo material no es suficiente",sigue produciendo comentarios en todos los círculos de la sociedad, tomando la urgencia social de los valores morales, porque el Perú tiene el alma enferma, por la desconfianza del Estado, el desprestigio de los poderes públicos, y la ilegitimidad de los movimientos sociales. .
Aludir el alma implica un profundo sentido espiritual, como síntesis de la conciencia del hombre, a través de principios de la ética, por tanto el reclamo es la reforma ciudadana, como sociedad colectiva, fortaleciendo la familia en un contexto de cambios, que producen agudas crisis entre sus miembros, por factores diversos.
El hombre vive y se desarrolla como persona, formando parte de una sociedad, en la familia, en los pueblos, en las ciudades, en el trabajo, en las agrupaciones sociales, y también la Iglesia. Este hombre es parte del Estado, creado para alcanzar el bien de la comunidad, cumpliendo un rol establecido por la Constitución.
Por qué entonces dejar pasar la oportunidad, al sentir un despertamiento espiritual en el Perú, para ver un avance en el campo de las relaciones sociales entre los hombres, respetando la dignidad humana, donde la política debe caracterizar la idea de justicia, por la participación libre en la realización del bien común.
Consecuentemente estamos entonces ante el desafío de lo social, partiendo de principios eternos expresados en las Sagradas Escrituras, desarrollando un nuevo compromiso de Fe, lo cual implica permanecer en el plano espiritual, que como vemos ya se introduce este lenguaje en las altas esferas, lo cual es sobrenatural, que viene del Poder Espiritual.
Debemos ensanchar nuestra visión, para sentir una satisfacción íntima, siendo parte importante de la acción, lo cual nunca es complicado y poder sentirnos parte de los logros, como personas sencillas, comunes y corrientes, lo cual produzca consecuencia de conducta y estilos de vida de gran influencia, con una realidad objetiva de testimonio.
Despojémonos del secularismo, la verdad es lo que los sentidos pueden percibir, los valores deben surgir del consenso social, es objetiva y debe ser conocida por el hombre, significado verdadero de justicia y misericordia, aplicado a las ciencias sociales en todo, lo cual es un verdadero compromiso en la historia, más allá de la religión.
Seamos reflexivos a las actitudes de un pueblo, del cual todos formamos parte, entonces estamos obligados a revisar el rumbo que está tomando el Perú, en grandes lacras sociales, de niños abusados, adolescentes embarazadas, padres y madres irresponsables, asesinos, drogadictos, borrachos, etc.. |
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