LA SABIDURIA DEL CIELO
Los cielos cuentan la gloria de Dios, y el firmamento anuncia la obra de sus manos, así se expresa en los Salmos, para reconocer en la creación la intervención de la sabiduría divina, manifiesta en la belleza y recursos del mundo, en el cual el hombre es la mayor expresión.
Por consiguiente, la intervención divina en la historia, tiene que reconocerse por las buenas, y grandes misericordias de Dios, a pesar de las transgresiones cometidas, utilizando los dones recibidos, con un razonamiento equivocado en la mayor de las veces, haciendo uso de la libertad.
La transgresión es real y cotidiana, en las cosas visibles como es la destrucción de los recursos naturales, pero y mucho más en lo que es invisible, pero que está presente, en nuestros actos de conducta personal y de toda la sociedad, sin distinción de sexos, razas, religión o economía.
Todo aquello se manifiesta, en la destrucción del hombre por el hombre, constituyendo, una permanente queja en todo y por todo, lo cual a través de las edades, se quiere resolver con leyes y disposiciones de sabiduría humana, sin embargo los resultados son graves, mediante guerras, mayor pobreza, etc., etc..
Sin desconocer la necesidad de la sabiduría humana, mediante los adelantos de la ciencia, las letras, el arte y la tecnología, ya que las grandes transformaciones de los adelantos, son hechas por el hombre como producto del trabajo, que es digno de celebración para todos, los que realizamos tareas honradas en bien de los demás.
Es entonces necesario, reconocer que lo permisible en la creatividad del hombre, está la sabiduría del cielo, que permite tener el pan material cotidiano, en la mesa del rico y el pobre, como consecuencia de la naturaleza, es decir la tierra, el sol, la lluvia, el viento, etc., etc..
Sin embargo, damos respuesta superficial a los problemas del mundo, con una cultura de confrontación humana, debiendo ser de conciliación y en esperanza, aceptando la necesidad del mutuo perdón, estimulándonos a la acción, para ser responsables en nuestra generación.
Sin ninguna equivocación, podemos afirmar, que los problemas del mundo son espirituales, entre el bien y el mal; entonces ahora y no mañana, participemos de la oración intercesora por el Perú, ya estamos en la semana de celebración por los 19 años del Movimiento Nacional de Oración. Les esperamos.
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